Productividad: asignatura pendiente

chrisinplymouth desde Flick

Llevo tiempo queriendo escribir aquí sobre Productividad (con mayúsculas) pero no termino de estructurar el contenido del post, teniendo en cuenta que se tratará del primero de una (larga) serie sobre este asunto (al menos eso espero). Por una parte creo que debería darle una estructura lógica, racional. Comenzando con una definición ortodoxa de productividad para seguir con la interpretación personal e intransferible de este concepto. Sería una buena forma de situarme ante este tema tan controvertido (al menos en el ámbito funcionarial).

Por otra parte pienso que iniciar de esta forma la serie de post sobre productividad me condiciona. Es como si tuviera que disculparme por escribir sobre ello, intentando justificarlo anteponiendo la utilidad de las consecuencias de la puesta en práctica de técnicas y trucos productivos. Por esta razón, lo que me apetecería realmente es entrar de lleno directamente en técnicas y consejos productivos, aquellos que realmente pueden ayudarnos en nuestra vida diaria… Pero faltaría algo. Para los no iniciados sería como comenzar a leer una novela por el capítulo 3. Y no pretendo despistar a nadie, aún a sabiendas de que los expertos, los conocedores y/o interesados en esto de la productividad pueden aburrirse leyendo el enésimo post del enésimo blog haciendo una labor didáctica (o intentándolo al menos).

Por todo ello voy a huir de definiciones académicas, para eso podéis consultar las miles de entradas que nos presenta Google o, sin ir más lejos echar un vistazo a la Wikipedia. Para mí, la Productividad es algo mucho más simple y sencillo, enraizado con las rutinas diarias (tanto profesionales como personales). Ser productivo es hacer las cosas que debo hacer, evitando las distracciones innecesarias (procastinar, palabreja que utilizaré con frecuencia por aquí). Hacer las cosas bien y a la primera, sin errores y sabiendo en qué momento debo hacerlas y utilizando los recursos adecuados a los resultados que espero obtener. Esa definición, que parece simple, incluye varios conceptos claves cuyo contenido y trascendencia iremos desarrollando en las siguientes entradas.

Por otra parte, para evitar la controversia que la productividad genera en el ámbito funcionarial, me gustaría romper algún tabú instalado en el seno de quienes trabajamos en la administración pública. No son pocos compañeros los que consideran que intentar ser productivos en el trabajo es poco menos que rendirse a las presiones que ejerce la administración ante sus trabajadores. Trabajar productivamente, consideran que es algo así como rendir por encima de tus posibilidades para conseguir resultados muy por encima de los esperados para que finalmente nadie sepa reconocerte el esfuerzo, cuando la Productividad, en realidad, significa otra cosa bien distinta.

Para mí, ser productivo es conseguir hacer lo mismo con menos esfuerzo, o mejor, conseguir hacer más y mejor con el mismo esfuerzo. Trabajar con productividad es evitar el estrés, siendo consciente de lo que tienes que hacer y de las prioridades a la hora de hacer.

Otro detalle importante a tener en cuenta es que las reglas de la productividad se pueden aplicar en todos los ámbitos vitales (laboral, profesional, personal, familiar,…). Se puede ser productivo a la hora de planificar y elaborar un informe en el trabajo, pero también se puede organizar un viaje de vacaciones a la playa de forma productiva, o salir una tarde de compras familiares productivamente.

Lo de “hacer las cosas bien, a la primera y empleando los recursos necesarios para los fines que perseguimos” puede aplicarse perfectamente a la planificación de tareas personales.

Para conseguir ser productivos en lo que hacemos es necesarios consolidar tres grandes pilares que nos ayudarán a conseguirlo:

1] Actitud. Motivación, predisposición a querer mejorar.

2] Método. Sistemática de actuación, modelo de intervención. Hay muchos y por aquí somos hooligan de GTD (Getting Things Done). Un método que nos permitirá conseguir ser productivos de una forma sencilla y sin grandes esfuerzos.

3] Hábitos. Introducir una serie de comportamientos repetidos en nuestra rutina diaria con el fin de realizarlos de una forma automática.

Simplemente interiorizando estos tres elementos podemos comenzar a ser productivos.

Qué pensais, ¿es rentable ser productivos?

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Un pensamiento en “Productividad: asignatura pendiente

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